martes, febrero 07, 2006

nadadora


Nadadora de noche, nadadora
entre olas y tinieblas.
Brazos blancos hundiéndose , naciendo,
con un ritmo
regido por designios ignorados,
avanzas
contra la doble resistencia sorda
de oscuridad y mar, de mundo oscuro.
Al naufragar el día,
tú, pasajera
de travesias por abril y mayo,
te quisiste salvar, te estás salvando ,
de la resignación , no de la muerte.
Se te rompen las olas , desbravadas,
hecho su asombro espuma ,
arrepentidas ya de su milicia ,
cuando tú les ofreces , como un pacto,
tu fuerte pecho virgen.
Se te rompen
las densas ondas anchas de la noche
contra ese afán de claridad que buscas,
brazada por brazada, y que levantas
un espumar altísimo en el cielo ;
espumas de luceros, sí, de estrellas ,
que te salpica el rostro
con un tumulto de constelaciones,
de mundos. Desafía
mares de siglos, siglos de tinieblas,
tu inocencia desnuda.
Y el rítmico ejercicio de tu cuerpo
soporta, empuja,salva
mucho más que tu carne. Así tu triunfo
tu fin será , y al cabo, traspasadas
el mar, la noche, las conformidades,
del otro lado ya del mundo negro,
en la playa del día que alborea,
morirás en la aurora que ganaste.


Pedro Salinas

Imagen :Tamara de Lempicka

7 comentarios:

Ofeliazinha dijo...

Maravilloso.

mixtu dijo...

não conhecia este poema, precioso.

um beijo cultural

Bohemia dijo...

Poética manera de luchar contra la marea...

to_ro dijo...

Hubiese mejor optado por algo tuyo. Por eso no me atrevo hablar del texto. Así ando.

Lila Magritte dijo...

Hermoso poema.
Saludos y... me provocaste una inmensa carcajada y un delirio con tu comentario sobre el domador.

Saludos y abrazos

no disponible dijo...

Veo que Lempicka sigue asomándose por aquí...

Sin Destino dijo...

Avanzar para morir. Pero esa pálida nadadora seguro que la noche siguiente vuelve a nadar contra todo.

Un saludo