lunes, julio 13, 2009

verano (uno)

Soy el hombre invisible,
no devuelven mi rostro
los espejos.

Miran a mi través
los transeuntes
con expresión vacia.

No hay sonrisas ni aplausos.

Es inútil mi gesto
de saludo.

lunes, julio 06, 2009

Vicente y yo



Quedan todavía cinco horas para salir. El turno está tranquilo. Casi todos se han ido a conquistar un pedazo de arena frente al mar.

Algunos se quedaron, es verdad, porque seguramente piensan que es mejor no insolarse o mancharse los piés con alquitrán.

La puerta del hospital es un lugar fresco y tranquilo en estos días y uno siempre puede decir que siente un bocado como de perro chico en lo profundo del pecho o que sufre de cólico por atracón de calamares o altramuces o caracoles o estrellas de mar.

Las tapas son pésimas en ese bar de enfrente y los últimos clientes son siempre bienvenidos aquí.

Quedan cuatro horas para salir y la calle arderá todavía. Le llaman flama a ese vaho que despide el asfalto y que puede durar toda la noche y llegar incluso hasta el amanecer.

Preparo la cesta y el sombrero de paja. Él no habrá llegado todavía y yo tendré esta vez ventaja.

Todas las mañanas salimos a buscar. Él habrá dormido y yo no.

La sierpe avanza y se retuerce, se pega a los costados con su ruido de claxon y voces que quieren apartarnos. Nosotros nos tambaleamos con pasos oscilantes, murmuramos palabras incomprensibles y miramos adentro. ¿Dónde estás, dónde has ido?

Quema el sol de las doce. Vicente no usa gorra y se protege del sol con una mano sobre su calva brillante. Tiene el cuerpo flaco , huesudo , bajo; los ojos brillantes, las cejas pobladas. ¿Dónde estás amor mío ?

No lo dice con palabras pero es como si lo dijera. No lo dice pero todos saben que busca, que buscamos, a una mujer perdida en la memoria antigua y que el canasto vacío no es más que una coartada.

Alguna vez se fija, nos fijamos, en algún conductor que reconocemos como si se hiciera un paréntesis fugaz en el delirio, un destello de luz. ¡ don Antonio, a sus órdenes!

Y se retira, nos retiramos, para seguir buscando en el interior de otros coches que se apartan al vernos.

El turno está acabando, se acaba ya. Aullan los claxons como locos. Debo encontrarla hoy. La encontraré primero.

sábado, junio 27, 2009

Las ciudades y el deseo



De dos maneras se llega a Despina: en barco o en camello. La ciudad se presenta diferente al que viene de tierra y al que viene del mar.
El camellero que ve despuntar en el horizonte del altiplano los pináculos de los rascacielos, las antenas radar, agitarse las mangas de ventilación blancas y rojas, echar humo las chimeneas, piensa en un barco, sabe que es una ciudad pero la piensa como una nave que lo sacará del desierto, un velero a punto de partir, con el viento que ya hincha las velas todavía sin desatar, o un vapor con su caldera vibrando en la carena de hierro, y piensa en todos los puertos, en las mercancías de ultramar que las grúas descargan en los muelles, en las hosterías donde tripulaciones de distinta bandera se rompen la cabeza a botellazos, en las ventanas iluminadas de la planta baja, cada una con una mujer que se peina.
En la neblina de la costa el marinero distingue la forma de una giba de camello, de una silla de montar bordada de flecos brillantes entre dos gibas manchadas que avanzan contoneándose, sabe que es una ciudad pero la piensa como un camello de cuyas albardas cuelgan odres y alforjas de frutas confitadas, vino de dátiles, hojas de tabaco, y ya se ve a la cabeza de una larga caravana que lo lleva del desierto del mar hacia el oasis de agua dulce a la sombra dentada de las palmeras, hacia palacios de espesos muros encalados, de patios embaldosados sobre los cuales bailan descalzas las danzarinas, y mueven los brazos un poco dentro del velo, un poco fuera.
Cada ciudad recibe su forma del desierto al que se opone; y así ven el camellero y el marinero a Despina, ciudad de confín entre dos desiertos."

Ítalo Calvino - Las Ciudades Invisibles

miércoles, junio 10, 2009

Euridice



tomado de lila magritte

domingo, mayo 31, 2009

de chirico



tomado de Accabadora

el oro de los tigres

simplicidad,
el orden sucesivo de las cosas,
su predecible tránsito.

llegas hasta aquí,
abres la puerta,
haces sonar
el cascabel alegre de las llaves,
giras el pomo y te acercas despacio.

siento el aliento en la nuca
los dedos en el pelo,
alzo los ojos para volver a verte.

ojos felinos que al mirar me nombran,
pisadas silenciosas,
elásticas pisadas
dispuestas para el salto.

cuerpo rayado que se estira y ondula
que se acerca y aleja,
cuerpo soñado sobre su esqueleto fósil

bajo la oscuridad profunda de las rayas,
el oro de los tigres.

martes, mayo 26, 2009

claros sentimientos

lunes, mayo 25, 2009

isolda

martes, mayo 19, 2009

Cortazar.Rayuela cap 68

jueves, mayo 14, 2009

Madeleine Peyroux

miércoles, abril 29, 2009

no poesía

Se acabaron la conversación y el tiempo,
qué extraño desfile de palabras.

No deberías confundir un poema
con esa larga sucesión
de lugares comunes .

Hay entre ellas palabras hermosas
,es cierto,
pero pierden su alma al repetirse,
labios gastados ,
insoportable salmodia sin misterio
pronunciada una y otra vez
hasta la nausea.

Repetirse o morir, has dicho.

Muere o calla,
no rompas la levedad última del verso,
su intimidad indestructible.

martes, abril 28, 2009

sevillanas

miércoles, abril 22, 2009

paseo-miércoles





a Teresa


Qué raro amanecer corriendo a la estación y descubrirte al fin en medio del vestíbulo. Volteas la cabeza a un lado y a otro lado buscando a un desconocido con nombre figurado, montón de versos sin rostro, voz que flota en el vacío , palabras susurradas sin manos y sin boca . Qué raro buscar a un individuo sin cuerpo en medio del trajín de la estación, de las prisas, del anuncio constante de trenes que llegan o se van , de maletas que vuelan, de algunas despedidas, pocas, de muchos ejecutivos que pasan sin mirar. Olvidé el sombrero de plumas blancas y el clavel en la solapa y encima llegué tarde. Definitivamente no tengo palabra. ¿Teresa? ¿Tú eres…..? y un largo abrazo de quienes han creido conocerse desde siempre ………………..

viernes, abril 10, 2009

viernes santo

Espero,
ojos cansados de mirar lo oscuro.
En esta noche rota
tiemblo al ver
la luna rasgada por la nube,
lejos hoy de la multitud
que grita, llora, se arremolina, reza,
levanta las manos en actitud de súplica
y espera otro milagro.
Esta vez sí,
sólo esta vez,
repite.

Imagen : La crucifixión . 1390 . Agnolo Gaddi

lunes, marzo 09, 2009

parole

jueves, febrero 19, 2009

José Hierro


Requiem

domingo, febrero 08, 2009

Pierre Bonnard



ausencias de bonard

martes, enero 13, 2009

trece de enero




Cambiemos el nombre

de las cosas,
o mejor,
pongamos un nombre
cada día.
Los nombres distraen mucho.
No ha de cambiar el mar
Si lo llamamos humo.
Llamemos exageración
a la luna.
Llamemos a nunca
todavía.

Dulce Chacón

lunes, enero 12, 2009

cómo te extraño

miércoles, diciembre 31, 2008

ada salas




No limpian las palabras.



No limpian las palabras.
Alumbran una isla en el lugar
del miedo y extienden una rama
al paso de los pájaros. Acogen
cuanto nace del hambre de las cosas
y mueren en silencio.

Pero su amor no limpia.

Como no limpia el llanto el rastro
de estar vivos.

Ada salas



miércoles, diciembre 24, 2008

fin de año



lucen
sobre la multitud
que asalta los comercios

redoblan en la noche

estallan
como palmeras de luz.

niegan la oscuridad
del último minuto.

sábado, diciembre 13, 2008

el mundo que viene



apuntes para un viaje al Oriente

el mundo que viene
tiene ojos rasgados,
mujeres silenciosas.


se acerca con cuidado,
no hace ruido.

susurra palabras de tonalidad aguda,
dibuja letras que se enredan como plantas,

avanza como el mar,
lo inunda todo.

llega para quedarse,
siempre sonríe.

miércoles, diciembre 10, 2008

El libro del frío . Antonio Gamoneda

viernes, noviembre 21, 2008

noticiario

noche-sombra ,
jinete que galopa .

ojos ciegos, desorbitados,
abiertos al asombro,
tenazmente fijos
en un horizonte que no existe,
como queriendo ver .

mal agüero,
presagios de tormenta,
nubes que ocultan el azul,
nubes negrísimas cargadas de silencio .

en los noticiarios
continua el anuncio de las plagas,
bíblicas plagas
que caerán una a una,
otra vez , como siempre ,
sobre los campos baldíos,
sobre los cuerpos ya inermes,
sobre los hombres vestidos de miseria,
de más miseria.

p.d

No nos dejaremos vencer

viernes, octubre 24, 2008

tu risa





tu risa me contagia
y vuelve del revés la temblorosa luz del día,
espanta la tristeza,
hace descarrilar mi corazón cansado de latir
con su ritmo monótono y sombrío.

díme , dáme tu luz,
describe con tus labios
las maravillas nuevas

el mundo descubierto
por tus ojos asombrados y azules

cuéntame las ciudades, las playas, los amigos,
el tacto de una piel ,
el color de las flores recién amanecidas,

los paisajes que recorrí mil veces.

cuéntame
lo que mis ojos ciegos ya no ven

díme lo que han visto los tuyos,
ávidos de mirar,
azules todavía.

martes, octubre 07, 2008

el silencio

A veces calla, a veces se propone el silencio como una obligación o un reto.Con los labios sellados se empeña en parecer sordo o mudo aunque lo que más le gustaría es ser totalmente invisible pero ésto no sabe hacerlo aún. Cuando sucede procura no salir de casa , camina ligero , no mira a los ojos , no hace preguntas ni las contesta a nadie . Entonces el tiempo transcurre lento y los días se hacen largos, casi interminables. Se entretiene explorando los sonidos que transitan bajo el mundo ruidoso y vacío de las palabras dichas . El zumbido que hace el ventilador del computador , el crepitar del papel , el roce de los dedos al cruzarse , el agua que baja por la cañería o su propia respiración, lenta y trabajosa , que lo empuja hasta el sueño .

viernes, octubre 03, 2008

octubre



Me dicen que no estás.
Incrédulo te grito
por ver si te alcanzara .


Imagen : Milton Greene

sábado, septiembre 20, 2008

codicia




Fuerza insaciable ,
brutal ,
que levanta imperios
y ensancha los abismos .

Persigue el último estertor
hasta el confín del mundo.

No sabe de tristezas .

No se detendrá hasta arrancarnos
el último dolor , la última gota .

jueves, septiembre 11, 2008

unidad en ella



Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.

Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima, con esa
indescifrable llamada de tus dientes.

Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.

Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.

Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.

Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

Vicente Aleixandre, La destrucción o el amor (1934).

viernes, septiembre 05, 2008

desenterrar a los muertos




Se puede recorrer esa distancia, la que separa una tarde de septiembre de una noche de julio, la que separa el canto de los pájaros de la descarga asonante y brutal de los fusiles , la distancia que media entre una conversación desapasionada y melancólica de unos gritos furiosos, de unas súplicas desgarradas , de unos lamentos . Casi al alba un pelotón de miserables estampó su odio contra un muro de cal .

Se puede recorrer esa distancia , ya lo sé, pero ¿se debe hacer?. La verdad es que yo estaba en paz, bien muerto .Acomodados ya mis huesos y mis dientes a la humedad fértil de esta tierra. Mi lugar es el recodo , esta cuneta al borde del camino , junto al pinar. Me acostumbré a la compañía de otros huesos sin nombre, rostros que fueron rostros para mí sólo esa noche .Me acostumbré al silencio .No más carreras ni gritos ni disparos .Casi nadie pasa por aquí. Se apagaron las voces hace tiempo . No más banderas ni consignas ni símbolos. Nada. Setenta años ya.

Pero ahora alguien pensó : llevémosle la paz a nuestros muertos. Siempre hay gente que pretende hacer algo para mejorar el mundo o reparar la historia . Oigo como se acercan cada día , como golpean la tierra , como escarban a mi alrededor , como pronuncian mi nombre. Voces extrañas , voces que no reconozco.

Y en el fondo maldigo esa inquietud de los vivos, esa manía por remover las cosas. Sus palabras me han hecho recordar aquellos dias . Pienso en las cenizas mal apagadas . Pienso en una chispa que salta . Pienso en el fuego que lo devora todo.