domingo, mayo 21, 2006

la flor de la jacaranda


Mayo termina y el verano
llega de pronto y se deja caer
y se desploma
sobre cuerpos exhaustos,
sobre pálidas manos
que, nerviosas,
se buscan en la tarde.

Mayo termina y las noches
se prolongan y extienden
sobre ojos insomnes
y abiertos como cráteres
que buscan y adivinan
un rumor de agua ,
una fuente escondida .

Mayo termina y ,en mi calle,
los árboles se tornan violetas
y la tarde se nos hace irreal,
y luce un color imposible,
como recién salida de un cuadro.

10 comentarios:

Lila Magritte dijo...

Maravilloso paisaje, y con esa atmósfera que invita a la vida, al amor, a sentir la plenitud de la luz que anuncia y alumbra y destaca una naturaleza amable que abre puertas y reparte aromas.
Además mi color favorito es ése, el lila, porque favorece, induce y propaga la poesía.

Héctor Jorquera dijo...

de colores imposibles
de tiempos que terminan
de calles reales trepando a un cielo irreal
de humedad honda,
de árboles que jamás deshojan
de eso estamos hechos
en este mayo frío para mis rodillas
y que se tempera para tus hombros

Marga dijo...

Mayo termina y yo desearía que no fuera así... pinto de violeta mis paredes y dejo resbalar el rumor del agua sobre mí.

Ummm me encantaron tus palabras...

Bohemia dijo...

DEsde mi balcón se ven las jacarandas, generosas, engalanadas y bien violetas...son preciosos estos árboles, me alegran la pupila...Pero ojo!!! Cuidado con sus hojas, con un zapato inadecuado resbalan como patines...

mixtu dijo...

mayo termina... viene otro mês muy bonito... de colores fuertes...
beijos, amiga

c. dijo...

mayo termina y en mi ventana tengo un árbol que también parece recién saludo de un cuadro, saludos, c.

pd. gracias por tu comentario, me reí con lo del actor resucitado

D... dijo...

Los jacarandás son para mi Buenos Aires y tardes caminando sus calles. Una nube violeta, calor y sombra...

Mayo para mi, se lleva las hojas de los serbales y en mi ventana sólo quedan sus ramas desnudas y algunos pocos frutos rojos. Y entre las ramas, los crepúsculos del invierno austral (como recién salido de un cuadro).

Dos ventanas casi en las antípodas...

mentecato dijo...

Vengo a tu reino mágico de puntillas. Me embriago de luz.

Y como un colibrí, me fugo por los aires.

Un abrazo.

Ernesto dijo...

Muy bonito, ah, los jacaranda...

Trini dijo...

Siempre me han gustados estos árboles y, curiosamente, hasta hace poco no he sabido como se llamaban. Comencé a amar la palabra jacaranda antes de saber a que planta se referia y ahora que he unido, la belleza del árbol y la hermosura de la palabra; aún me gusta más.

Un abrazo