
"Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.".
Groucho Marx
página de actualidad y poesía
Nos dijimos que éramos como el mar y la playa.
Yo pensé
en la espuma que acaricia la arena
y en la marca ondulada de salitre.
Tú pensaste
en la bajamar y en los peces varados,
en el rastro del náufrago,
en la ola que abandona la orilla
y que , al volver ,
ya es otra.
El decía palabras.
Quiero decir palabras, todavía palabras.
Esperanza. El Amor. La Tristeza. Los Ojos.
Y decía palabras,
mientras su mano ligeramente débil sobre el lienzo aún
vivía.
Palabras que fueron alegres, que fueron tristes , que fueron
soberanas.
Decía moviendo los labios , quería decir el signo aquél,
el olvidado, ése que saben decir mejor dos labios,
no, dos bocas que fundidas en soledad pronuncian.
Decía apenas un signo leve como un suspiro, decía un
aliento,
una burbuja; decía un gemido y enmudecían los labios,
mientras las letras teñidas de un carmín en su boca
destellaban muy débiles , hasta que al fin cesaban.
Entonces alguien, no sé , alguien no humano,
alguien puso unos labios en los suyos.
Y alzó una boca donde sólo quedó el calor prestado,
las letras tristes de un beso nunca dicho.
Vicente Aleixandre
p.d
Una regla poética
¿Ves?,
puede decirse nunca .
Quizás sólo debiera hacerse en estos casos:
cuando ya no hay palabras,
cuando los besos faltan
o el calor en los labios es prestado.
Sólo entonces,
y con letra pequeña y versos pálidos.
"Pobres trabajadores. ¡Cornudos y apaleados! El trabajo es una maldición, Saturno. ¡Abajo el trabajo que se hace para ganarse la vida! Este trabajo no dignifica, como dicen, no sirve más que para llenarles la panza a los cerdos que nos explotan. Por el contrario, el trabajo que se hace por gusto, por vocación, ennoblece al hombre. Todo el mundo tendría que trabajar así. Mirame a mí: Yo no trabajo. Y ya lo ves vivo, vivo mal, pero vivo sin trabajar."
Don Lope, en Tristana de Luis BUÑUEL (1900-1983)