lunes, julio 13, 2009

verano (uno)

Soy el hombre invisible,
no devuelven mi rostro
los espejos.

Miran a mi través
los transeúntes
con expresión vacía.

No hay sonrisas ni aplausos.

Es inútil mi gesto
de saludo.

1 comentario:

Therese Bovary dijo...

Que manera de ser poeta por Dios!!!