sábado, noviembre 01, 2014
mañana de sol y de domingo que no es
la isla es un lugar casi olvidado, fuera del circuito habitual de los paseos, casi como en los tiempos en que fuera una cartuja retirada del mundo o una fábrica de loza.
justo al lado, enmedio y olvidada, invisible y a la vista de todos.
os entretuvo observar las construcciones de telas y tableros colgados de los árboles.
recobrar el gusto de perderos por el laberinto de setos y parterres.
el asombro por las edificaciones absurdas. el nombre olvidado de los árboles. el rumor y el vuelo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)





No hay comentarios:
Publicar un comentario