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lunes, enero 10, 2022

Diomira

 



Italo calvino 




domingo, septiembre 04, 2016

viernes, abril 24, 2015

sábado, diciembre 28, 2013

Javier Egea







Quizá me confundí de calle y de aventura
pero ya me conocen sus farolas y el alba,
ya conocen mi sombra, mi canción, mi tristeza
y esta costumbre vieja de andar erguido y solo.


                                                   Javier Egea


domingo, noviembre 03, 2013

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos







 Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
 -esta muerte que nos acompaña
 de la mañana a la noche, insomne,
 sorda, como un viejo remordimiento
o un vicio absurdo-. Tus ojos
serán una vana palabra,
un grito acallado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola sobre ti misma te inclinas
en el espejo. Oh querida esperanza,
también ese día sabremos nosotros
que eres la vida y eres la nada.
Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como abandonar un vicio,
como contemplar en el espejo
el resurgir de un rostro muerto,
 como escuchar unos labios cerrados.
Mudos, descenderemos en el remolino.


Cesare Pavese. (Versión de Carles José i Solsora)      Tomado de Glup 2.0

sábado, marzo 10, 2012

A veces viene la tristeza






A veces viene la tristeza 

José Ángel Valente


A veces viene

desde la tierra misma la tristeza,
viene desde el amor,
desde la ausencia del amor,
desde la piedra o el vegetal al hombre.

A veces está ahí oscura o despedida
por un pecho inocente.
A veces viene la tristeza de un lugar o del aire,
de la amistad caída o de un nombre vacío.
del sueño o de la infancia,
de una palabra que no pronunciamos,
de lo que creímos y ya no creemos,
de la esperanza y la desesperanza,
de la dura corteza del amor.

A veces viene la tristeza.

A veces hay en la tristeza odio,
ausencia y odio,
ceniza y rostros olvidados,
viejas fotografías y silencio
y una larga desposesión.

A veces viene, irrumpe
como un don invertido,
como un don que se da y no se recibe,
como lo nunca dado a la esperanza
o lo que, en fin, se acepta y da, pero no puede vivir.

A veces viene.
Viene o está.
A veces hay en la tristeza odio
y arrepentimiento y amor.


jueves, marzo 01, 2012

viernes, noviembre 25, 2011

los blogs




-En fín, que los blogs son diarios, bueno, es un decir, que son como diarios pero con fotitos y tonterías.
-Algo así.
-Y con la posibilidad además de que otros respondan. ¿Por qué quiere la gente que los demás respondan?
-La gente solo quiere hablar.

Si lo hubiera pensado no lo habría dicho, pero no lo pensé, se me escapó sin más. Y enseguida me arrepentí, como me hubiera arrepentido de echarme allí mismo a llorar o de quitarme la ropa; cosas de ésas que te dejan blando, como una fruta pelada, sin defensa.

-Hablar. Saber que no están solos.
-Qué tontería, uno siempre está solo. Rematadamente solo -dijo.

Etxenike, Luisa, El detective de sonidos, p.38



domingo, noviembre 20, 2011

a modo de diario



hoy volví a pensar en las neuronas espejo

ver enlace

lunes, noviembre 14, 2011

de vida beata



En un viejo país ineficiente ,
algo así como España entre dos guerras
civiles, en un pueblo junto al mar,
poseer una casa y poca hacienda
y memoria ninguna. No leer,
no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
y vivir como un noble arruinado
entre las ruinas de mi inteligencia.



Jaime Gil de Biedma . Las personas del verbo

martes, octubre 25, 2011

In memoriam

19
Abramowicz






Jorge Luís Borges


Esta noche, no lejos de la cumbre de la colina de Saint Pierre, una valerosa y venturosa música griega nos acaba de revelar que la muerte es más inverosímil que la vida y que, por consiguiente, el alma perdura cuando su cuerpo es caos. Esto quiere decir que María Kodama, Isabelle Monet y yo no somos tres, como ilusoriamente creíamos.
Somos cuatro, ya que tú también estás con nosotros, Maurice. Con vino rojo hemos brindado a tu salud. No hacía falta tu voz, no hacía falta el roce de tu mano ni tu memoria. Estabas ahí, silencioso y sin duda sonriente, al percibir que nos asombraba y maravillaba ese hecho tan notorio de que nadie puede morir. Estabas ahí, a nuestro lado, y contigo las muchedumbres de quienes duermen con sus padres, según se lee en las páginas de tu Biblia. Contigo estaban las muchedumbres de las sombras que bebieron en la fosa ante Ulises y también Ulises y también todos los que fueron o imaginaron los que fueron. Todos estaban ahí, y también mis padres y también Heráclito y Yorick. Cómo puede morir una mujer o un hombre o un niño, que han sido tantas primaveras y tantas hojas, tantos libros y tantos pájaros y tantas mañanas y noches.
Esta noche puedo llorar como un hombre, puedo sentir que por mis mejillas las lágrimas resbalan, porque sé que en la tierra no hay una sola cosa que sea mortal y que no proyecte su sombra. Esta noche me has dicho sin palabras, Abramowicz, que debemos entrar en la muerte como quien entra en una fiesta.



Jorge Luís Borges - Nació en Buenos Aires, Argentina el 24 de junio de 1899; murió en Ginebra, Suiza el 14 de junio de 1986. Considerado uno de los más importantes escritores del siglo veinte.
Maurice Abramowicz - Abogado, escritor y poeta de origen judío-polaco. Borges lo conoció en Ginebra en 1914, mientras estudiaba en el Collège Calvin. Dos años menor que Borges, lo inició en la lectura de Rimbaud y mantuvo correspondencia con él sobre temas literarios. En Tres versiones de Judas (Ficciones, 1944), Borges atribuye a su amigo un comentario apócrifo sobre Nils Runeberg. En Los conjurados, su último libro, le dedica una página titulada Abramowicz.