domingo, abril 25, 2010

martes, abril 20, 2010

jueves, abril 08, 2010

sirenas




invisibles sus largas cabelleras,
todo lo más
un destello de luz,
fugaz, al mediodía.

surcan el mar,
pelo negro y brillante,
cuerpos veloces,
largas piernas de plata
que abandonan la orilla

nadie las ve,
parece que no están
y, sin embargo,
su existencia improbable
nos mantiene en vigilia.

domingo, abril 04, 2010

Mercado-Palermo

Se pierde
frente a la variedad infinita
de frutas y colores.

Rojas cerezas ,
labios rojos,
nísperos carnosos y amarillos
expuestos y ofrecidos
para la vista y el tacto

Camina por las calles estrechas
del mercado ,
se mezcla y se confunde
en el río incesante
de cuerpos y de voces.


sábado, marzo 27, 2010

Aquí. Hoy




Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres, y que no veremos.

Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y el término. La caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.

No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre.



Jorge Luis Borges

sábado, marzo 06, 2010

jueves, febrero 18, 2010

viernes, febrero 12, 2010

nocturno


sin ganas . tendido y roto . no pasa el tiempo. aunque cuente hasta diez .hoy el mundo tarda en girar más de la cuenta .indolente. ajeno a los relojes . los recuerdos se agolpan como en una película a velocidad equivocada . imágenes sin más . cine mudo y colores. se atropellan aquí y de repente se funden en el negro si decides mirar. me falta el aire en este cuarto oscuro. sucio de colillas y olor a humanidad . no son más de las cuatro y hay una rendija de luz debajo de la puerta . no puedo ver tu cara . a mi lado eres sólo una figura que respira . un cuerpo envuelto en una manta . sobre el jergón despuntará el día . juntos estamos para siempre. en esta celda.

jueves, enero 28, 2010

el viaje




No soporta su ausencia. Aunque sepa que ha de volver , que apenas se marchó para uno o dos días. No sabe soportarlo. Se impacienta mientras recorre el piso con sus zancadas grandes, mientras escribe hundido en el sillón y tirita de frío envuelto en una manta, mientras sube y baja sin parar la escalera de peldaños pequeños sin conseguir dormir. No lo hará si no la ve dormida en su cama matrimonial y enorme , vacía sin su sueño de animal silencioso. No puede soportar no verla allí. No poder hablarle en mitad de la noche aunque sepa que no le responderá mientras duerme. Nunca se enfada aunque a veces llegue a despertarla con sus preguntas de respuesta imposible . Pero ella no está y él ahora enciende la luz del cuarto, abre la puerta del armario y observa allí todos sus vestidos de telas estampadas . Cuelgan alineados en un orden perfecto luciendo los colores imposibles de la estación futura.No están el paraguas ni las prendas de abrigo . En el fondo han quedado los trajes de trabajo ,uniformes y grises , idénticos y oscuros.

sábado, enero 23, 2010

Onetti


«Hay en esta ciudad un cementerio marino más hermoso que el poema. Y hay o había o hubo allí, entre verdores y el agua, una tumba en cuya lápida se grabó el apellido de mi familia. Luego, en algún día repugnante del mes de agosto, lluvia, frío y viento, iré a ocuparlo con no sé qué vecinos. La losa no protege totalmente de la lluvia y, además, como ya fue escrito, lloverá siempre».